Campos electromagnéticos, alergias, abortos...

Andrei Tchernitchin, académico del Laboratorio de Endocrinología Experimental y Patología Ambiental del Instituto de Ciencias Biomédicas de la Facultad de Medicina de la Universidad de Chile, describe que la contaminación electromagnética podría provocar esclerosis lateral amiotrófica, Alzheimer, dermatitis, enfermedades alérgicas, asma bronquial, aumento de incidencias de abortos, alteraciones neuroconductuales, cardíacas y endocrinas, entre otras. Al investigar las muertes causadas por arritmia e infarto agudo del miocardio se ha establecido que hay relación con la exposición acumulativa a este tipo de contaminación.

"Existe evidencia experimental de efectos biológicos asociados a la exposición a radiaciones electromagnéticas. Algunos de estos efectos, descritos en trabajos experimentales y en estudios epidemiológicos, han sido interpretados como evidencia de que exposiciones prolongadas a campos electromagnéticos de baja intensidad son potencialmente nocivas", dice Tchernitchin. No obstante, numerosos científicos aún no admiten esta posibilidad. La controversia se explica, agrega, por la alta variabilidad en la población bajo estudio: "El desarrollo del cáncer por exposición a radiaciones electromagnéticas es un efecto diferido, es decir, se desarrolla después de un período de latencia que puede durar muchos años ".

Según Tchernitchin, "debemos prevenir e informar a las personas que los celulares, hornos microondas y hasta el monitor de su ordenador son un factor de riesgo para su salud. Algunos de los microondas que se venden en países menos desarrollados, han sido rechazados en Europa y Estados Unidos por no cumplir las normas de seguridad".