Condena a Radio Vaticano

Denuncia y sentencia contra Radio Vaticana por irradiar varias localidades del norte de Roma. Un estudio reveló un aumento en los casos de cáncer en niños y adultos.

El caso comenzó en 2001 cuando los vecinos de varias localidades del norte de Roma denunciaron a Radio Vaticano por la presunta contaminación electromagnética causada por las antenas próximas a sus casas y que emitían ondas a un nivel superior al permitido por las leyes italianas, lo que sería la causa, según su acusación, además de problemas con los aparatos electrónicos dentro de las casas también de numerosos casos de leucemia entre los niños de la zona.

En el año 2001, el ministro del Ambiente Willer Bordón denunció a Radio Vaticano por contaminar el ambiente con emisiones de ondas electromagnéticas procedentes de las 58 antenas que tiene instaladas en el pueblo de Cesano (Italia) a 30 kilómetros al norte de Roma en Italia, y exigió que las 58 antenas sean trasladadas. Los estudios realizados indican un espectacular aumento de casos de cáncer entre los adultos y de leucemia entre niños, en un radio de seis kilómetros alrededor de las instalaciones de radio vaticanas. Bordón se sumó a la denuncia de los vecinos de Cesano y otros pueblos cercanos quienes pidieron que las antenas sean trasladadas a un lugar donde no representen peligro para la salud humana, tal como sucede en otros muchos casos cercanos a antenas emisoras de peligrosas radiaciones para la salud. Radio Vaticana se escuda tras el argumento de que goza de extraterritorialidad por el concordato vigente entre Italia y la Santa Sede. La emisora fue acusada de superar el límite máximo de emisiones electromagnéticas que establece la legislación italiana. Pecoraro Scanio, otro ministro del gobierno de centroizquierda, indicó a los jesuitas de Radio Vaticano que acepten las protestas de la gente y resuelvan el grave problema de contaminación electromagnética que causan las “antenas de Dios”. El gobierno italiano ya instó a 132 estaciones de radio y televisión para que bajen la potencia de sus emisiones. El ministro Bordón advirtió que “o hacen caso o en quince días ordenaré que les corten la electricidad”. En una escuela donde los vecinos aclamaron al ministro había un cartel: “La Radio Vaticana predica la vida pero a nosotros nos trae la muerte”. La Comisión bilateral que estudia una solución técnica al problema, habría logrado un acuerdo para que Radio Vaticano reduzca en un 70 % sus emisiones.

La negativa de Radio Vaticano a adoptar medidas para solucionar esta tremenda situación de alto riesgo para la salud, ha conllevado la condena del director general de Radio Vaticano, padre Pasquale Borgomeo, y el presidente del comité de gestión de la cadena, el cardenal Roberto Tucci por la contaminación electromagnética producida por las antenas de la emisora en algunas zonas de Roma.

Finalmente, Radio Vaticano llegó a un acuerdo con el gobierno italiano para reducir sus emisiones de onda corta provenientes de las 58 antenas que tiene instaladas en el pueblo de Cesano, pero en un principio se negó a ser juzgada por los jueces nacionales ante la falta de jurisdicción de la Justicia italiana ante la Santa Sede. Tras una primera sentencia del Tribunal de Roma, el Tribunal Supremo italiano decidió en 2003 que los responsables de la Radio Vaticana tenían que ser juzgados por las leyes italianas.